De nuevo en los buses locales disfrutamos de su superior calidad (comparados a los de Laos) y de su magnifico y famoso karaoke (igualito al de Laos, aquel quisquilloso lector sabrá que no es el mismo idioma pero para nosotros Same Same). Esta vez el tema principal de los vídeos nos proporcionó in fuerte inside de la physque local. En un contundente resumen logramos descubrir y revelar tres plots: 1. El amor perfecto entre la joven pareja que se desarrolla de la siguiente manera; a) el hombre vende su gallina para comprar un regalo a la mujer; b) la mujer, tras recibir el regalo, se enamora perdidamente. Esta primera parte siempre se desenvuelve de dos únicas maneras.
2. El hombre, después de vender su gallina y dar todo por la mujer, se convierte en un perro miserable.
3. La mujer, después de recibir el regalo y enamorarse perdidamente, conoce a otro hombre, este siempre poseedor de un carro, y se va con él dejando despedazado al pobre sin su gallina.
Cinco horas de esto llega a lavarte el cerebro y entiendes la importancia de la gallina!
Llegamos con nuestra amiga alemana, encontramos el hotel en una zona cercana al palacio y pagamos lo que nos pareció un precio excesivo, en relación calidad precio y en comparación con los hoteles anteriores, si algún día están allí busque bien el hotel!
Esa tarde nos dedicamos a caminar por el malecón del rio y ver como todos los locales se reúnen a practicar diferentes deportes incluidos los famosos aerobicos, veintiunita con una pluma con peso o con balón de bambú, entre muchos otros mas comunes. Nos tomamos una cerveza viendo a la gente sudar y decidimos buscar un restaurante para comer.
En Phnom Penh hay mas restaurantes que habitantes. Escoger uno es complicado pues cada local frente al río vende comida y se encuentran todos los precios con algo en común, es mucho mas caro que el resto del país. Detrás del palacio hay otra zona de restaurantes que llamó nuestra atención y nos dirigimos a ella.
De nuevo notamos que la mayoría de restaurantes y negocios son propiedad de extranjeros y ofrecen platos y servicio como estamos acostumbrados. Veálo usted positivo o negativo! Escogimos uno recomendado en las guías y tuvimos una silenciosa y cansada cena con buena comida (lo de la comida buena es un standard en PP). Caminando de vuelta hacia el hotel una fuente de colores en el parque aledaño al palacio nos sorprendió durante nuestra caminata. Muchos jóvenes locales se reunían para ser "vistos" frente a ella.
Al día siguiente, por petición de Martin, fuimos a desayunar en tradicional y recomendado restaurante de Noodles Soup. Martin hecho todo un local ya no puede pasar mas de un par de días sin sus Noodlesitos. La recomendación se las recomendamos, el Noodle Boat es de lo mejor. Los Noodles son de influencia China, ahora locales en todo el sudeste asiático, por esa razón son servidos con palitos chinos. Si van a un restaurante y no les ponen los palitos no los pidan! Significa que el plato que están comiendo no tiene raíces chinas. Lo que les darán es un tenedor y una cuchara; para que sus modales sean correctos, la cuchara va en la derecha y el tenedor en la izquierda y si les preocupa como partir la carne, ya viene partida para ustedes.
Después de nuestro apetitoso y grande y bueno y local desayuno caminamos hacia la zona central (que es frente al rio, por dónde caminamos ayer), donde se encuentra el palacio y el museo nacional. Adivinen que íbamos a visitar!
El museo nacional nos dejo encantados. La casa, de arquitectura tradicional camboyana rodea un gran jardín central y las cuatro alas laterales, abiertas al interior, guardan la exhibición. Un museo único pues es casi al aire libre y todas las precauciones tomadas por todos los demás museos del mundo son obviadas.
La exhibición esta dispuesta en orden cronológico y esta compueta en su totalidad por esculturas y elementos decorativos de los templos y sus habitante por lo tanto, verla después de ver los templos adquiere un especial sentido pues uno logra imaginarse su ubicación original. Dos esculturas fueron las mas llamativas; la primera, el dios hindú Vishnu con 8 impositivos brazos, que por su tamaño y poder te teja impresionado. La segunda la encontramos en la tercera sala; un hombre en postura de meditación remata la sala. Desde lejos, Martin resaltó, que esta escultura era especial pues no se trataba de un Buda aunque fuese la posición mas común en las estatuas representativas de Él. Las piernas están en una inclinación diferente haciendo que la postura de loto no sea perfecta. Cuando nos aceramos descubrimos que se trataba de Jayavarman VII (mas sobre él en elcapitulo de Siam Reap). Ver que la escultura más representativa del Rey/Dios más importante de toda la civilización no mostraba ni su poder y sus alhajas, ni sus conquistas y construcciones sino era la de un hombre semidesnudo en posición de meditación y reflexión dejando ver una especie de alegría interna, mostraba que el camino espiritual era superior al terrenal. Es la primera estatua que vemos de un rey (en todo el mundo) que representa esto y es admirable!
Otro de nuestros destacados del museo era un pequeña y separada sala en la que pensamos mucho a Doña Clemencia. En la sala se mostraban un estudio fotográfico del casi extinto ballet Ramayana (poema), tradicional del Ballet Real de Cambodia, realizado por el director del mismo en plena conciencia del declive del arte dentro de la sociedad, lo hizo para "salvar" parte de él dejando este registro en la década del 20. La historia de como lo logró es igualmente sorprendente; después de varias décadas buscó a la que algún día fue su mejor bailarina y encontró a la mujer pero sintió que su antigua fuerza se había perdido durante los largos años. Solo al verla bailar volvió a ver que su espíritu y su vitalidad todavía existían. En tres sesiones, dolorosas y llenas de calambres, la mujer y el director lograron realizar el registro de las posturas mas representativas de todos los personajes integrantes (el hombre, la mujer, el mico y el gigante) del ballet.
Terminamos el museo y en orden cronológico no dimos cuenta que la última sala era la de la prehistoria ¿?. Nos dieron una importante lección!
Después del museo fuimos a almorzar y nos encontramos otro delicioso restaurante, para nuestro gusto uno de los mejores de la ciudad, llamado The Shop dónde pasamos mucho mas ríe pide lo esperado teniendo una buena conversación. Luego nos alistamos para el palacio real y su representativa pagoda de plata (silver pagoda).
El rey Sihamoni y su familia aun habitan el palacio después de sobrevivir varias épocas difíciles y ser protagonistas, por su padre Sihanouk, de la traición de sus generales y en consecuencia la creación del Khmer Rouge y su posterior traición y las consecuencias devastadoras de Pol Pot (Hermano # 1) y sus aliados del partido. Esta historia, que pueden leer en cualquier parte y se las recomendamos por que es muy interesante (al final no se sabe quien es el bueno), involucra la guerra de Vietnam, el bombardeo del camino de Ho Chi Minh por los estadounidenses al este del país (frontera Cambodia y Vietnam), la creación del campo minado más grande del mundo por los vietnamitas llamado el K-5 al oeste del país (frontera Thai-Khmer-Lao) y el resultante genocidio de la poblacion por parte régimen militar-socialista del Khmer Rouge. Y aun el rey sigue siendo el rey (como dice la canción).
Parte importante de la historia es la afición del rey Sihanouk, por esas épocas presidente del país después de su abdicación, por el celuloide en la década de los 60's. Llegó a producir al rededor de 30 películas que generalmente lo involucraban a él como director, productor y protagonista. Sus hijos los príncipes y los ministros eran generalmente los actores secundarios. Después de su inteligentísima jugada de abdicar como rey, lanzar su campaña política y ganar las elecciones, quedó siendo presidente (no sabemos si el titulo es presidente o primer ministro pero ganó las elecciones, perdonaran nuestra ignorancia) y al mismo tiempo príncipe de la corona, lo que le daba el poder de usar los helicópteros y al ejercito nacional en sus películas (esto es solo un ejemplo de su poder). El festival de cine de Cambodia llegó a ser tan reconocido por esas épocas que compitió en importancia con Cannes. Fue debido a esta gran afición que sus deberes políticos se vieron afectados y el general Lon Nol lo derrocó mientras él se encontraba en uno de sus viajes.
Haciendo la fila nos dieron la mala noticia que la sala del trono estaba cerrada por reparaciones en el techo, sin mas que hacer, pues el rey no contestó nuestras llamadas para que la abrieran, solo la vimos por fuera y nos pareció "parecida" a su igual en Bangkok. Luego nos dirigimos, sabiendo que el rey no estaba en casa por la ausencia de la bandera (si deben saber, estaba en China), a la joya de Cambodia, la silver pagoda.
La silver pagoda es nombrada en honor de sus mas de 5000 baldosas de plata pura que constituyen su piso. Cada baldosa pesa al rededor de 1kg lo que, gracias a las matemáticas, da más de 5 toneladas de plata pura bajo tus pies. Las escaleras de acceso fueron construidas en mármol italiano y en su interior los tesoros de la familia. El más importante, el Buda de Esmeralda, hecho de baccarat, es exhibido sobre el pedestal. Frente a este un Buda de oro de tamaño real se para con 9584 diamantes, el más grande de ellos de 25 carats, y su peso de 90 kg. Además de muchos otros Budas se exhiben los tesoros y regalos de la familia real. Esta fue la única pagoda perdonada por el régimen del Khmer Rouge en muestra de su "preocupación por la conservación de la riqueza cultural de Cambodia" (casi todos los demás templos y sus pagodas fueron saqueados, destruidos y convertidos en bodegas o edificios del estado, por los monjes no pregunten pues la historia es triste).
Al entran en el magnifico edificio el asombro se nos vino al piso al no entender como semejante tesoro se puede ver mal. El piso de plata esta cubierto por un sucio tapete (por el cual tienes que caminar descalzo) y la pequeña muestra representativa está conservada por cintas pegantes. El Buda y sus diamantes se pierde entre los otros miles de Budas y los demás tesoros nos acordaron a las bandejas de nuestras abuelas. Sentimos reventar la burbuja pero es lo que se ve (si quieren ver un templo verdaderamente lujoso vean el capitulo de Singapore). Salimos discutiendo el propósito de conservar un tesoro¿?. Igual hay que verla, de pronto en el sol de la mañana se ve mejor. Terminamos el complejo del palacio viendo la colección de elefantes de oro, plata, bronce, madera, marfil e incontables materiales así como las sillas de desfile para montar uno de verdad.
Salimos del palacio a probar otro de los recomendados de la ciudad y ahora recomendado por nosotros. Friends es un restaurante que entrena a personas de la calle como personal de trabajo (esta fundación tiene, peluquerías, artesanías y otras cosas bajo la mis la política) y sus "tapas" son deliciosas! A este como a The Shop vayan si tienen la oportunidad.
Saliendo de nuestras onces la vida nos dio una sorpresa. Tobias (para mayor información el alemán que camina sobre el agua en el capitulo de las 4000 islas en Laos) corría por el anden detrás nuestro para darnos un susto. Después del salto de Natalia y el rápido giro defensivo de Martin (todo un asustado héroe) un gran abrazo y una muy buena noche se nos presentó. El partía al día siguiente para Siem Reap.
A la mañana siguiente nos despedimos de Julia, de nuevo con la promesa de vernos en unos días, y nos dirigimos al sur en búsqueda de la costa y del mar.
miércoles, 29 de febrero de 2012
viernes, 24 de febrero de 2012
Siem Reap y los templos de Angkor
Llegamos a la ciudad a sabiendas que encontrar hotel era, de nuevo, una tarea difícil. Buscamos en el centro, lugar donde se encuentran la mayoría de hostales y restaurantes. Esta ciudad es especial, a orillas del río, que comparte el mismo nombre, recibe más turistas juntos que el la suma del resto del país por su cercanía a los templos de Angkor; esto la hace diferente a las demás, 100% preparada para recibir a sus inquilinos. En el centro dos callejones, el Pub St. y el Alley St. Están llenos de restaurantes y bares con todo tipo de comidas.
Llegamos al barrio vecino, cruzando el río, el Wat Bo y encontramos un Guest House que superó todas nuestras expectativas, el Seven Candels GH. Con todas las especificaciones, incluyendo fotografías y telares como decoración y, nunca antes visto, limpieza de cuarto diaria con cambio de toallas (cada tercer día por conciencia ambiental).
Cuando nos instalamos e hicimos uso del wifi gratis, nos dimos cuenta que Julia estaba a punto de llegar a la ciudad; un día antes de lo pensado. Habíamos prometido reservar una habitación para ella así que bajamos a la recepción rezando por que hubiese otra disponible, quedaba la ultima y quedamos como príncipes. La llamamos y le contamos que todo estaba listo para ella, a los 10 minutos llegó a la puerta del hotel.
La saludamos emocionados, eran dos meses sin vernos, y esperamos a que se alistara para salir al encuentro con Francesco (que ella no conocía). Queríamos celebrar el encuentro y teníamos muchos restaurantes a nuestra disposición.
Llamamos a Francesco y cuadramos una cita en el Blue Pumking, uno de los restaurantes recomendados en las guías y conocido por todos los locales. Llegamos, puntuales a nuestra cita, y esperamos a nuestro amigo italiano. Media hora después nos extrañó su tardanza y fuimos en búsqueda de un teléfono que al final no sirvió de nada pues no había línea. Ya con hambre y ganas de celebrar escogimos un restaurante italiano con nombre en francés reconocido por su cocina. En el Tigre du Papier con wifi incluido pudimos enviarle un mensaje a Francesco con nuestra nueva locación. A los 5 minutos entro el galán italiano con su pelo blanco y su pantaloneta de colores con chanclas. Con cara de Mamma Mía nos abrazo y nos dijo que nos llevaba esperando mas de una hora en el Blue Pumking; en ese momento nos informó que el famoso restaurante era hoy en día una franquicia y hay 4 en la ciudad, él los conoció todos buscandonos!
Al final nos sentamos los cuatro y compartimos una deliciosa cena acompañada de tres botellas de vino, Francesco muerto de hambre se había adelantado a comer en uno de los blue y solo nos acompaño en la bebida (desde que empezó el viaje no habíamos comido de tal manera y no habíamos probado gota de vino (grave situación para nuestros estándares); el menú incluyo dos pizzas, una hamburguesa con salmón ahumado, tofu con jengibre y espagueti napolitano, con las pizzas hubiese bastado pero celebración es celebración!
El dia siguiente lo tomamos, naturalmente, de descanso, recuperación y planeación. Encontramos un restaurante vecino en el que comeríamos muchas veces más. El Star Rise ofrecía precios incomparables, comida local del mejor gusto y una atención de sonrisa natural. Perfecto para mañana, tarde y noche! (Otra publicidad no pagada)
Con nuestro día de planeación decidimos que la mejor manera para visitar los templos era a nuestro ritmo, sin tour, sin tuk tuk sino en bicicleta (siempre es mejor todo en bicicleta). Salimos antes del amanecer en tres burritas prestadas por nuestra guesthouse, recorrimos los 5km para llegar a la entrada y compramos nuestro boleto de acceso por tres días, es la única portería de Cambodia en la que te toman una foto, te dan un carnet (obvio con la foto) y tienen lector láser!
Describir cada templo es imposible, su majestuosidad, detalles, gravados, tamaño, variedad, etc., es impresionante y solo in situ es posible comprender su majestuosidad. Nos dedicaremos mejor a describir nuestro recorrido e impresiones.
Después de pagar la entrada recorrimos, con el cielo pintandose de colores, los siguientes km. Pasamos el Angkor Wat (construido por Suryavarman II (r1112-1152)), el más importante y más grande de todos, sin entrar, bordeamos el canal y lo vimos aparecer de la oscuridad, los tres quedamos boquiabiertos con lo que fue un instante (no entramos por las recomendaciones de dejar este para el final). Seguimos pedaleando por un par de kilómetros en una carretera aun solitaria; llegamos a la puerta sur (una de las 5 puertas del complejo) de la muralla del Angkor Thom; de 12km2 es el complejo de templos mas grande de todos, considerado la ciudad capital y centro del imperio construida por Jayavarman VII (r1181-1219) después del saqueo, por parte de los Chams, de la antigua capital. La entrada, vigilada por 54 dioses y 54 demonios en una épica guerra de cuerda (tug war) es hoy la más usada y en mejor estado de las cinco puertas. Los dioses y demonios salían dentro de la niebla, uno a uno en línea, como una armada que guarda un tesoro. Coronando la puerta de más de veinte metros una gran cara, de Bodhisadtva Avalokiteshvara, tallada en los bloques de sandstone mira las lejanías del imperio. Cruzamos la puerta y llegamos al centro del complejo donde el Wat Bayon observa las cuatro direcciones con 216 caras talladas en piedra en 54 torres ubicadas en tres niveles. Para este momento el primer rayo de sol se asomaba entre las ramas. Seguimos, de nuevo sin entrar, atravesando todo el complejo hasta la puerta norte en búsqueda de otro de los templos construidos por Jayavarman VII (El más importante Rey-Dios de la civilización Khmer), el Preah Khan (Espada Sagrada). El templo fusiona dos religiones y las simboliza con los corredores principales que se alzan hacia los puntos cardinales. El este, la entrada principal, está dedicado al Budismo Mahayana las otras tres están dedicadas a Shiva, Vishnu y Brahma, por estos ejemplos se puede empezar a deducir la influencia de diferentes religiones a través de la historia del imperio y la resultante mezcla.
Llegamos a este y nos acercamos a las escaleras viendo una estructura grande pero no colosal. Solo al cruzar la puerta y descubrir lo que parecía un corredor infinito sentimos la imponencia del templo. Siendo los únicos, por la temprana hora y por ser un templo considerado secundario por los turistas, pudimos sentir el silencio del lugar e imaginar cómo debió ser en su época de gloria. Nos tomó casi una hora atravesar el corredor principal y ver sus cuartos y jardines aledaños. Al final salimos, a lo que fue, la puerta principal ceremonial (es decir los turistas entramos por la puerta de atrás) y nos encontramos tres largos corredores elevados que daban inicio a los corredores internos (solo el principal recorre la extensión total del templo). Salimos maravillados mientras entraba la primera oleada de turistas y el ruido de pasos, risas y conversaciones se robaba la magia del silencio.
Volvimos a la puerta norte del Angkor Thom e ingresamos de nuevo al complejo al rededor de las 7.30 de la mañana. Ya para ese entonces, lo que eran potreros desocupados entre los templos se habían convertido en parqueaderos para miles de buses. Caminamos por la terraza de los elefantes, una muralla situada al frente del complejo Real (de 365m de larga era utilizada como escenario para ceremonias publicas y para los discursos del Rey) custodiaba el templo de Phimeanakas (construido anteriormente a la ciudad por el rey Rajendravarman II (r 944-968) y lo que algún día fue el palacio y residencia de los Reyes/dioses. Hoy queda solo la ruina del templo de tres pisos al que ascendimos por unas empinadas escaleras de madera sobrepuestas a las originales de piedra por los equipos de restauración. Y miramos sobre las copas de los arboles que hacia el sur otro importante templo por fuera de la muralla de los elefantes se elevaba y nos invitaba a visitarlo.
El Baphuon (construido por Udayadityavarman (r1049-1065)), también conocido como el rompe cabezas tridimensional más grande del mundo porque al iniciar su restauración se desmontó pieza a pieza y se desarrollaron detallados planos que con la venida de la guerra civil y el posterior régimen de Khmer Rouge fueron destruidos dejando 300.000 piedras por armar. La EFEO volvió a trabajar en él hasta 1995, 20 años después del inicio de la guerra.
Subimos los tres niveles, que hacienden hasta 43m y en la punta una ventana en ruinas que miraba al cielo coronaba el templo y capturo nuestra atención por unos minutos. A la bajada, en la parte posterior del templo, la parte oeste, un Buda en la pose del león (reclinado) de 60 metros convierte la simétrica estructura en una escultura.
Al salir del templo sentimos que era hora de desayunar. Entre la puerta norte y la puerta de la victoria (ubicada sobre la muralla este) se encuentra ubicada una zona de servicios. Entre estos varias casetas de restaurantes locales tratan de capturar el máximo de turistas enviando un representante con carta en mano al acecho. La representante del numero 22 ganó nuestra simpatía. Al principio nos mostró el menú con precios alzados de lugar turístico, al ver nuestra cara de sorpresa nos dijo que no nos preocupáramos que para nosotros había un precio especial, ¡Todo a la mitad! Nos sentimos especiales hasta descubrir que es una estrategia utilizada por todos las casetas (Ya saben, si algún dia van a los templos, haganse los difíciles y obtendrán los frutos). Una vez sentados nos sorprendió la buena comida y sobre todo la habilidad de Tekeo, la representante y dueña, para atrae clientes, para esa hora era el único con comensales.
Después de descansar volvimos a Bayon, con sus 216 caras, y ascendimos sus tres niveles de laberínticos caminos. Mientras caminas te sientes observado por todos los costados y desde diferentes alturas por los meditativos y semi-sonrientes rostros del Bodhisattva Avalokiteshvara con un sorprende parecido al propio rey (Obvio Jayavarman VII). En este templo fuimos consientes que varios de los Budas presentes siguen siendo adorados y los mismos templo, aun en ruinas, siguen siguen siendo sagrados para los locales.
Después del Bayon ya pasado el medio día, nos dirigimos al noreste en búsqueda de la puerta de la victoria para salir de la ciudad amurallada y buscar Ta Keo. Este templo fue el primero en ser construido totalmente en Sandstone. Con varios niveles en forma piramidal, asciende hasta los 50m. Es rematado por cinco torres, cuatro de ellas en las esquinas y una central, la mas alta de todas, es típico de varios templos angkorianos. Fue dedicado a Shiva por el rey Jayavarman V (r968-1001) y nunca fue terminado, se especula, por la muerte del rey (los juiciosos lectores se percataron que todos los nombres de los reyes terminan en "varman" que significa protector). Ya cansados y algo saturados de templos ascendimos los metros y metros de dificilísimas escaleras de piedra con huellas cortísimas y contrahuellas altísimas para llegar a observar un lindo paisaje desde la cima y sentarnos por un largo rato en una de las gigantescas piedras.
Los templos de Angkor son la representación terrenal del monte Meru, la montaña sagrada del hinduismo, algo así como el Olimpo para los griegos. Para los Khmer el monte sagrado es Phnom (monte) Kulen (de 487m same same but diferent).
Antes de las 4 pm estábamos exhaustos de vuelta al Star Rise comiendo Amok. Esta deliciosa sopa de la cocina tradicional Khmer a base de leche de coco, limonaria y chili, sin olvidar la carnita y pollito o camarón y langostino, según la localidad (por el precio no se preocupen que acá vale lo mismo el pollo que el camarón).
Al día siguiente descansamos de los templos y terminamos la logística empezada en Kratie. Conclusión, no Vietnam, doble Filipinas. Dejamos Vietnam para la próxima, más tiempo y más calma. El resto del día caminamos por la ciudad y disfrutamos de ella.
Para el segundo día de templos, cuadramos un tuk tuk y nos dirigimos, por recomendación de Vanesa Álvarez (gran amiga en Bogotá y conocedora previa de los templos), a los templos lejanos. A unos 30km el Banteay Srei, que traduce "Ciudadela de la mujer", fue construido por Jayavarman V y dedicado a Shiva. Pequeño en tamaño, comparado a los monumentales templos del primer día, su monumentalidad está dada por sus finísimos detalles y su trabajo de talla en piedra, es considerado mundialmente como única en su tipo y dicen, fue construido por mujeres ya que tallas tan elaboradas son muy finas para haber sido hechas por las manos de un hombre. El tiempo que invertimos en caminar los gigantescos corredores de los anteriores templos lo dedicamos a mirar cada centímetro de las detalladas paredes construidas en piedra rojiza.
Pasadas las 10 am emprendimos la vuelta a la ciudad, que toma casi una hora en tuk tuk, y paramos a la mitad de camino en el museo de minas antipersonales de Cambodia. Este museo fue fundado por Aki Ra, un niño soldado en la guerra civil y posteriormente en listado en las filas del Khmer Rouge con el propósito de minar los caminos y los campos. Al crecer luchó con el ejercito vietnamita buscando la libertad de su país; desde que la guerra acabó se ha dedicado a buscar y desactivar las minas que algún día plantó. Cambodia es hoy día un país minado con recomendaciones de no salirse de los caminos marcados. Aunque los locales han hecho un gran esfuerzo buscando y remplazando campos minados por campos de cultivo todavía se oyen noticias de accidentes por culpa de las minas y en las calles se ve un alto porcentaje de población mutilada. Viendo y conociendo este panorama, el museo y la historia de su fundador tienen un deje de nostalgia. El humilde museo es un ejemplo de una buena aproximación a un conflicto tan difícil, sus víctimas y sus héroes, se basa en destacar los esfuerzos hacia el cambio y no en el amarillismo de imágenes violentas.
Después de recorrer silenciosamente el museo y conocer un poco mas de la historia, las minas y el proceso de la guerra decidimos que era suficiente por el día y volvimos al Star Rise a compartir un sentido almuerzo. Esa tarde preparamos la visita del siguiente día, de nuevo a los grandes templos y terminamos la noche compartiendo cocteles y pizza con nuestra amiga alemana.
A la mañana siguiente, de nuevo madrugados, nos dirigimos hacia los templos. Nuestro destino, el amanecer en el Angkor Wat. Pasamos la portería y seguimos pedaleando a oscuras al rededor del inmenso lago que lo rodea. Parqueamos las bicicletas y nos dirigimos hacia el puente que cruza el lago.
Angkor Wat significa "Templo que es una ciudad" y es reconocido como la construcción religiosa más grande del mundo.
Subimos los pocos escalones para ascender al puente y nos recibió el largo corredor con las tres imponentes torres dejando ver su silueta en la oscuridad. Mientras caminábamos el cielo empezó a pintar los colores y las siluetas empezaron a revelar su interior. Al cruzar la puerta principal descubrimos que un enorme jardín aun nos separaba del templo. Sentados en la muralla vimos el amanecer junto a miles de personas que le daban al templo el aire de grandeza de siglos atrás.
El Angkor fue construido por Suryavarman II (r1112-1152) y fue dedicado a Vishnu. Se cree que el templo fue construido como mausoleo para el rey además de su función como lugar religioso. Mas de 300.000 hombres y 6000 elefantes fueron requeridos para levantar 1.950.000 m2 y sus 55 metros de altura.
Cuando el sol ya brillaba y todos los detalles del templo cobraron vida la gran masa de turistas salió en búsqueda de los otros templos y quedamos nosotros con mucha menos gente para recorrer sus incontables corredores. Los grupos turísticos, en su mayoría chinos, tienen organizado el horario de tal manera que ven el amanecer en el Angkor y luego recorren los demás para volver en la tarde. Con el conocimiento de esto, gracias a chismes hoteleros, aprovechamos el momento y nos perdimos en los tres niveles y sus ciento de corredores y cuartos tallados con bajo relieves que describen eventos épicos y adornan todo el complejo.
Nos tomó casi cuatro horas, empezando con el amanecer, recorrer buena parte del templo y sus jardines. Salimos, de nuevo con la creciente ola de turistas, y nos dirigimos a desayunar. Cruzamos el Angkor Thom, de nuevo maravillados, y llegamos a las cercanías de la puerta norte a desayunar en el conocido 22. Nos sorprendió que Tekeo nos dio la bienvenida diciendo "Alejandro, Natalia y Julia; bienvenidos otra vez". Entre miles y millones de turistas ella se acuerda de los nombre de sus comensales, eso es de admirar.
Después de desayunar y descansar un rato volvimos a montar nuestras bicicletas y nos dirigimos hacia otro famoso templo también construido por Jayavarman VII, el Ta Prohm. Este templo es famoso por la reconquista de la naturaleza. En los demás templos se manifiesta el poder humano capaz de construir y transformar; en este el insuperable poder de la naturaleza capaz de reconquistar su territorio. Arboles de cientos de años crecen sobre y a través de las piedras creando formas únicas con sus raíces. Es un templo budista dedicado a la madre del rey. Perdidos entre los corredores, muchos de ellos cerrados por derrumbes, nos sentimos en una atmósfera muy diferente, al estilo película de Indiana Jones. La gran diferencia es que este está rodeado de una densa selva, además de la que crece dentro de él, que le da un aire único. Difícil describir lo que se siente.
Al salir del templo seguimos hacia el este para completar lo que los locales llaman en circuito pequeño. Vimos grandes reservorios de agua construidos durante el imperio, así como varios templos más que solo cruzamos.
Si se preguntan la razón de cómo un imperio de semejante tamaño y capacidad llegó a su fin y al final a ser lo que conocemos hoy como Cambodia, no esperen razones muy diferentes de los demás imperios extintos.
1. Una fuerte presión ambiental debida a una excesiva deforestación que al final hizo que sus maravillosos sistemas hidráulicos, una de las razones por las que se volvieron un imperio, fallaran.
2. Una guerra religiosa interna. Después de la muerte del más importante rey/dios, Jayavarman VII, instaurador del budismo en el imperio; sus predecesores pasaron más tiempo en una lucha entre el hinduismo y el budismo que en los asuntos de gobierno.
3. La fuerte presión impuesta por los reyes a la población, fuera por medio de la esclavitud o de los impuestos, para lograr la construcción de los templos. Dicen que desde la construcción de Angkor Wat ya se veía venir el declive.
4. El rápido crecimiento de los imperios vecinos, el Thai y el de Vietnam, puso una gran presión en los reyes hasta que los templos de Angkor fueron saqueados por los Thai, primero en el 1351 y después, con consecuencias devastadoras, en 1431. Razón por la cual la corte se movió a Phnom Penh y gran parte del territorio fue perdido. El norte y el oeste con los Thais y el sur y el este con los Vietnamitas que aun hoy siguen apropiando, la ultima perdida de Cambodia fue la isla del sur Phu Quoc.
El resto del tiempo lo pasamos leyendo e informandonos para poder escribir esto!
Al día siguiente salimos para Battambang al otro lado del lago Tonlé Sap.
Llegamos al barrio vecino, cruzando el río, el Wat Bo y encontramos un Guest House que superó todas nuestras expectativas, el Seven Candels GH. Con todas las especificaciones, incluyendo fotografías y telares como decoración y, nunca antes visto, limpieza de cuarto diaria con cambio de toallas (cada tercer día por conciencia ambiental).
Cuando nos instalamos e hicimos uso del wifi gratis, nos dimos cuenta que Julia estaba a punto de llegar a la ciudad; un día antes de lo pensado. Habíamos prometido reservar una habitación para ella así que bajamos a la recepción rezando por que hubiese otra disponible, quedaba la ultima y quedamos como príncipes. La llamamos y le contamos que todo estaba listo para ella, a los 10 minutos llegó a la puerta del hotel.
La saludamos emocionados, eran dos meses sin vernos, y esperamos a que se alistara para salir al encuentro con Francesco (que ella no conocía). Queríamos celebrar el encuentro y teníamos muchos restaurantes a nuestra disposición.
Llamamos a Francesco y cuadramos una cita en el Blue Pumking, uno de los restaurantes recomendados en las guías y conocido por todos los locales. Llegamos, puntuales a nuestra cita, y esperamos a nuestro amigo italiano. Media hora después nos extrañó su tardanza y fuimos en búsqueda de un teléfono que al final no sirvió de nada pues no había línea. Ya con hambre y ganas de celebrar escogimos un restaurante italiano con nombre en francés reconocido por su cocina. En el Tigre du Papier con wifi incluido pudimos enviarle un mensaje a Francesco con nuestra nueva locación. A los 5 minutos entro el galán italiano con su pelo blanco y su pantaloneta de colores con chanclas. Con cara de Mamma Mía nos abrazo y nos dijo que nos llevaba esperando mas de una hora en el Blue Pumking; en ese momento nos informó que el famoso restaurante era hoy en día una franquicia y hay 4 en la ciudad, él los conoció todos buscandonos!
Al final nos sentamos los cuatro y compartimos una deliciosa cena acompañada de tres botellas de vino, Francesco muerto de hambre se había adelantado a comer en uno de los blue y solo nos acompaño en la bebida (desde que empezó el viaje no habíamos comido de tal manera y no habíamos probado gota de vino (grave situación para nuestros estándares); el menú incluyo dos pizzas, una hamburguesa con salmón ahumado, tofu con jengibre y espagueti napolitano, con las pizzas hubiese bastado pero celebración es celebración!
El dia siguiente lo tomamos, naturalmente, de descanso, recuperación y planeación. Encontramos un restaurante vecino en el que comeríamos muchas veces más. El Star Rise ofrecía precios incomparables, comida local del mejor gusto y una atención de sonrisa natural. Perfecto para mañana, tarde y noche! (Otra publicidad no pagada)
Con nuestro día de planeación decidimos que la mejor manera para visitar los templos era a nuestro ritmo, sin tour, sin tuk tuk sino en bicicleta (siempre es mejor todo en bicicleta). Salimos antes del amanecer en tres burritas prestadas por nuestra guesthouse, recorrimos los 5km para llegar a la entrada y compramos nuestro boleto de acceso por tres días, es la única portería de Cambodia en la que te toman una foto, te dan un carnet (obvio con la foto) y tienen lector láser!
Describir cada templo es imposible, su majestuosidad, detalles, gravados, tamaño, variedad, etc., es impresionante y solo in situ es posible comprender su majestuosidad. Nos dedicaremos mejor a describir nuestro recorrido e impresiones.
Después de pagar la entrada recorrimos, con el cielo pintandose de colores, los siguientes km. Pasamos el Angkor Wat (construido por Suryavarman II (r1112-1152)), el más importante y más grande de todos, sin entrar, bordeamos el canal y lo vimos aparecer de la oscuridad, los tres quedamos boquiabiertos con lo que fue un instante (no entramos por las recomendaciones de dejar este para el final). Seguimos pedaleando por un par de kilómetros en una carretera aun solitaria; llegamos a la puerta sur (una de las 5 puertas del complejo) de la muralla del Angkor Thom; de 12km2 es el complejo de templos mas grande de todos, considerado la ciudad capital y centro del imperio construida por Jayavarman VII (r1181-1219) después del saqueo, por parte de los Chams, de la antigua capital. La entrada, vigilada por 54 dioses y 54 demonios en una épica guerra de cuerda (tug war) es hoy la más usada y en mejor estado de las cinco puertas. Los dioses y demonios salían dentro de la niebla, uno a uno en línea, como una armada que guarda un tesoro. Coronando la puerta de más de veinte metros una gran cara, de Bodhisadtva Avalokiteshvara, tallada en los bloques de sandstone mira las lejanías del imperio. Cruzamos la puerta y llegamos al centro del complejo donde el Wat Bayon observa las cuatro direcciones con 216 caras talladas en piedra en 54 torres ubicadas en tres niveles. Para este momento el primer rayo de sol se asomaba entre las ramas. Seguimos, de nuevo sin entrar, atravesando todo el complejo hasta la puerta norte en búsqueda de otro de los templos construidos por Jayavarman VII (El más importante Rey-Dios de la civilización Khmer), el Preah Khan (Espada Sagrada). El templo fusiona dos religiones y las simboliza con los corredores principales que se alzan hacia los puntos cardinales. El este, la entrada principal, está dedicado al Budismo Mahayana las otras tres están dedicadas a Shiva, Vishnu y Brahma, por estos ejemplos se puede empezar a deducir la influencia de diferentes religiones a través de la historia del imperio y la resultante mezcla.
Llegamos a este y nos acercamos a las escaleras viendo una estructura grande pero no colosal. Solo al cruzar la puerta y descubrir lo que parecía un corredor infinito sentimos la imponencia del templo. Siendo los únicos, por la temprana hora y por ser un templo considerado secundario por los turistas, pudimos sentir el silencio del lugar e imaginar cómo debió ser en su época de gloria. Nos tomó casi una hora atravesar el corredor principal y ver sus cuartos y jardines aledaños. Al final salimos, a lo que fue, la puerta principal ceremonial (es decir los turistas entramos por la puerta de atrás) y nos encontramos tres largos corredores elevados que daban inicio a los corredores internos (solo el principal recorre la extensión total del templo). Salimos maravillados mientras entraba la primera oleada de turistas y el ruido de pasos, risas y conversaciones se robaba la magia del silencio.
Volvimos a la puerta norte del Angkor Thom e ingresamos de nuevo al complejo al rededor de las 7.30 de la mañana. Ya para ese entonces, lo que eran potreros desocupados entre los templos se habían convertido en parqueaderos para miles de buses. Caminamos por la terraza de los elefantes, una muralla situada al frente del complejo Real (de 365m de larga era utilizada como escenario para ceremonias publicas y para los discursos del Rey) custodiaba el templo de Phimeanakas (construido anteriormente a la ciudad por el rey Rajendravarman II (r 944-968) y lo que algún día fue el palacio y residencia de los Reyes/dioses. Hoy queda solo la ruina del templo de tres pisos al que ascendimos por unas empinadas escaleras de madera sobrepuestas a las originales de piedra por los equipos de restauración. Y miramos sobre las copas de los arboles que hacia el sur otro importante templo por fuera de la muralla de los elefantes se elevaba y nos invitaba a visitarlo.
El Baphuon (construido por Udayadityavarman (r1049-1065)), también conocido como el rompe cabezas tridimensional más grande del mundo porque al iniciar su restauración se desmontó pieza a pieza y se desarrollaron detallados planos que con la venida de la guerra civil y el posterior régimen de Khmer Rouge fueron destruidos dejando 300.000 piedras por armar. La EFEO volvió a trabajar en él hasta 1995, 20 años después del inicio de la guerra.
Subimos los tres niveles, que hacienden hasta 43m y en la punta una ventana en ruinas que miraba al cielo coronaba el templo y capturo nuestra atención por unos minutos. A la bajada, en la parte posterior del templo, la parte oeste, un Buda en la pose del león (reclinado) de 60 metros convierte la simétrica estructura en una escultura.
Al salir del templo sentimos que era hora de desayunar. Entre la puerta norte y la puerta de la victoria (ubicada sobre la muralla este) se encuentra ubicada una zona de servicios. Entre estos varias casetas de restaurantes locales tratan de capturar el máximo de turistas enviando un representante con carta en mano al acecho. La representante del numero 22 ganó nuestra simpatía. Al principio nos mostró el menú con precios alzados de lugar turístico, al ver nuestra cara de sorpresa nos dijo que no nos preocupáramos que para nosotros había un precio especial, ¡Todo a la mitad! Nos sentimos especiales hasta descubrir que es una estrategia utilizada por todos las casetas (Ya saben, si algún dia van a los templos, haganse los difíciles y obtendrán los frutos). Una vez sentados nos sorprendió la buena comida y sobre todo la habilidad de Tekeo, la representante y dueña, para atrae clientes, para esa hora era el único con comensales.
Después de descansar volvimos a Bayon, con sus 216 caras, y ascendimos sus tres niveles de laberínticos caminos. Mientras caminas te sientes observado por todos los costados y desde diferentes alturas por los meditativos y semi-sonrientes rostros del Bodhisattva Avalokiteshvara con un sorprende parecido al propio rey (Obvio Jayavarman VII). En este templo fuimos consientes que varios de los Budas presentes siguen siendo adorados y los mismos templo, aun en ruinas, siguen siguen siendo sagrados para los locales.
Después del Bayon ya pasado el medio día, nos dirigimos al noreste en búsqueda de la puerta de la victoria para salir de la ciudad amurallada y buscar Ta Keo. Este templo fue el primero en ser construido totalmente en Sandstone. Con varios niveles en forma piramidal, asciende hasta los 50m. Es rematado por cinco torres, cuatro de ellas en las esquinas y una central, la mas alta de todas, es típico de varios templos angkorianos. Fue dedicado a Shiva por el rey Jayavarman V (r968-1001) y nunca fue terminado, se especula, por la muerte del rey (los juiciosos lectores se percataron que todos los nombres de los reyes terminan en "varman" que significa protector). Ya cansados y algo saturados de templos ascendimos los metros y metros de dificilísimas escaleras de piedra con huellas cortísimas y contrahuellas altísimas para llegar a observar un lindo paisaje desde la cima y sentarnos por un largo rato en una de las gigantescas piedras.
Los templos de Angkor son la representación terrenal del monte Meru, la montaña sagrada del hinduismo, algo así como el Olimpo para los griegos. Para los Khmer el monte sagrado es Phnom (monte) Kulen (de 487m same same but diferent).
Antes de las 4 pm estábamos exhaustos de vuelta al Star Rise comiendo Amok. Esta deliciosa sopa de la cocina tradicional Khmer a base de leche de coco, limonaria y chili, sin olvidar la carnita y pollito o camarón y langostino, según la localidad (por el precio no se preocupen que acá vale lo mismo el pollo que el camarón).
Al día siguiente descansamos de los templos y terminamos la logística empezada en Kratie. Conclusión, no Vietnam, doble Filipinas. Dejamos Vietnam para la próxima, más tiempo y más calma. El resto del día caminamos por la ciudad y disfrutamos de ella.
Para el segundo día de templos, cuadramos un tuk tuk y nos dirigimos, por recomendación de Vanesa Álvarez (gran amiga en Bogotá y conocedora previa de los templos), a los templos lejanos. A unos 30km el Banteay Srei, que traduce "Ciudadela de la mujer", fue construido por Jayavarman V y dedicado a Shiva. Pequeño en tamaño, comparado a los monumentales templos del primer día, su monumentalidad está dada por sus finísimos detalles y su trabajo de talla en piedra, es considerado mundialmente como única en su tipo y dicen, fue construido por mujeres ya que tallas tan elaboradas son muy finas para haber sido hechas por las manos de un hombre. El tiempo que invertimos en caminar los gigantescos corredores de los anteriores templos lo dedicamos a mirar cada centímetro de las detalladas paredes construidas en piedra rojiza.
Pasadas las 10 am emprendimos la vuelta a la ciudad, que toma casi una hora en tuk tuk, y paramos a la mitad de camino en el museo de minas antipersonales de Cambodia. Este museo fue fundado por Aki Ra, un niño soldado en la guerra civil y posteriormente en listado en las filas del Khmer Rouge con el propósito de minar los caminos y los campos. Al crecer luchó con el ejercito vietnamita buscando la libertad de su país; desde que la guerra acabó se ha dedicado a buscar y desactivar las minas que algún día plantó. Cambodia es hoy día un país minado con recomendaciones de no salirse de los caminos marcados. Aunque los locales han hecho un gran esfuerzo buscando y remplazando campos minados por campos de cultivo todavía se oyen noticias de accidentes por culpa de las minas y en las calles se ve un alto porcentaje de población mutilada. Viendo y conociendo este panorama, el museo y la historia de su fundador tienen un deje de nostalgia. El humilde museo es un ejemplo de una buena aproximación a un conflicto tan difícil, sus víctimas y sus héroes, se basa en destacar los esfuerzos hacia el cambio y no en el amarillismo de imágenes violentas.
Después de recorrer silenciosamente el museo y conocer un poco mas de la historia, las minas y el proceso de la guerra decidimos que era suficiente por el día y volvimos al Star Rise a compartir un sentido almuerzo. Esa tarde preparamos la visita del siguiente día, de nuevo a los grandes templos y terminamos la noche compartiendo cocteles y pizza con nuestra amiga alemana.
A la mañana siguiente, de nuevo madrugados, nos dirigimos hacia los templos. Nuestro destino, el amanecer en el Angkor Wat. Pasamos la portería y seguimos pedaleando a oscuras al rededor del inmenso lago que lo rodea. Parqueamos las bicicletas y nos dirigimos hacia el puente que cruza el lago.
Angkor Wat significa "Templo que es una ciudad" y es reconocido como la construcción religiosa más grande del mundo.
Subimos los pocos escalones para ascender al puente y nos recibió el largo corredor con las tres imponentes torres dejando ver su silueta en la oscuridad. Mientras caminábamos el cielo empezó a pintar los colores y las siluetas empezaron a revelar su interior. Al cruzar la puerta principal descubrimos que un enorme jardín aun nos separaba del templo. Sentados en la muralla vimos el amanecer junto a miles de personas que le daban al templo el aire de grandeza de siglos atrás.
El Angkor fue construido por Suryavarman II (r1112-1152) y fue dedicado a Vishnu. Se cree que el templo fue construido como mausoleo para el rey además de su función como lugar religioso. Mas de 300.000 hombres y 6000 elefantes fueron requeridos para levantar 1.950.000 m2 y sus 55 metros de altura.
Cuando el sol ya brillaba y todos los detalles del templo cobraron vida la gran masa de turistas salió en búsqueda de los otros templos y quedamos nosotros con mucha menos gente para recorrer sus incontables corredores. Los grupos turísticos, en su mayoría chinos, tienen organizado el horario de tal manera que ven el amanecer en el Angkor y luego recorren los demás para volver en la tarde. Con el conocimiento de esto, gracias a chismes hoteleros, aprovechamos el momento y nos perdimos en los tres niveles y sus ciento de corredores y cuartos tallados con bajo relieves que describen eventos épicos y adornan todo el complejo.
Nos tomó casi cuatro horas, empezando con el amanecer, recorrer buena parte del templo y sus jardines. Salimos, de nuevo con la creciente ola de turistas, y nos dirigimos a desayunar. Cruzamos el Angkor Thom, de nuevo maravillados, y llegamos a las cercanías de la puerta norte a desayunar en el conocido 22. Nos sorprendió que Tekeo nos dio la bienvenida diciendo "Alejandro, Natalia y Julia; bienvenidos otra vez". Entre miles y millones de turistas ella se acuerda de los nombre de sus comensales, eso es de admirar.
Después de desayunar y descansar un rato volvimos a montar nuestras bicicletas y nos dirigimos hacia otro famoso templo también construido por Jayavarman VII, el Ta Prohm. Este templo es famoso por la reconquista de la naturaleza. En los demás templos se manifiesta el poder humano capaz de construir y transformar; en este el insuperable poder de la naturaleza capaz de reconquistar su territorio. Arboles de cientos de años crecen sobre y a través de las piedras creando formas únicas con sus raíces. Es un templo budista dedicado a la madre del rey. Perdidos entre los corredores, muchos de ellos cerrados por derrumbes, nos sentimos en una atmósfera muy diferente, al estilo película de Indiana Jones. La gran diferencia es que este está rodeado de una densa selva, además de la que crece dentro de él, que le da un aire único. Difícil describir lo que se siente.
Al salir del templo seguimos hacia el este para completar lo que los locales llaman en circuito pequeño. Vimos grandes reservorios de agua construidos durante el imperio, así como varios templos más que solo cruzamos.
Si se preguntan la razón de cómo un imperio de semejante tamaño y capacidad llegó a su fin y al final a ser lo que conocemos hoy como Cambodia, no esperen razones muy diferentes de los demás imperios extintos.
1. Una fuerte presión ambiental debida a una excesiva deforestación que al final hizo que sus maravillosos sistemas hidráulicos, una de las razones por las que se volvieron un imperio, fallaran.
2. Una guerra religiosa interna. Después de la muerte del más importante rey/dios, Jayavarman VII, instaurador del budismo en el imperio; sus predecesores pasaron más tiempo en una lucha entre el hinduismo y el budismo que en los asuntos de gobierno.
3. La fuerte presión impuesta por los reyes a la población, fuera por medio de la esclavitud o de los impuestos, para lograr la construcción de los templos. Dicen que desde la construcción de Angkor Wat ya se veía venir el declive.
4. El rápido crecimiento de los imperios vecinos, el Thai y el de Vietnam, puso una gran presión en los reyes hasta que los templos de Angkor fueron saqueados por los Thai, primero en el 1351 y después, con consecuencias devastadoras, en 1431. Razón por la cual la corte se movió a Phnom Penh y gran parte del territorio fue perdido. El norte y el oeste con los Thais y el sur y el este con los Vietnamitas que aun hoy siguen apropiando, la ultima perdida de Cambodia fue la isla del sur Phu Quoc.
El resto del tiempo lo pasamos leyendo e informandonos para poder escribir esto!
Al día siguiente salimos para Battambang al otro lado del lago Tonlé Sap.
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