martes, 31 de enero de 2012

Pensamientos sobre Laos

Sobre el transporte:
1. Siempre descarta las minivan, no tienen ventanas y no usan el aire acondicionado, además son al doble de precio! Ventaja van mas rápido pero tu estomago no te lo agradecerá.
2. Los buses VIP no entienden el concepto de VIP. Tienen baño pero cerrado así que las paradas al baño son iguales que en los demás, el potrero. Tienen sillas reclinables pero no espacio para la piernas e igual no van a mas de 40 km/h
3. La mejor opción, el bus local, lo único es que debes soportar la horrible música local a todo volumen y con karaoke en la TV por el tiempo que dure tu viaje, que a 40 km/h es mucho.
4. El bote es la mejor opción sobre todas las de tierra. Desafortunadamente el transporte por río en Laos va a desaparecer pues los precios y el tiempo es mayor. Lo que nos enseña que no siempre mas rápido y mas barato es mejor! (Ahí les dejamos la enseñanza)

Sobre la comida:
1. De sabores tradicionales del sudeste asiático, no esta muy desarrollada pero a veces sorprende. Destacamos el Laap.
2. Lo mas impresionante es como empacan la comida en trozos de Bambú y lo usan como lonchera.
3. El arroz pegajoso (stiky rice) es delicioso y se usa como cubierto.
4. Se nota la influencia francesa por los deliciosos panes o, por lo menos, un baguette en cada esquina.
5. Si en la carta dice un precio y en la cuenta uno diferente no te molestes en pelear por que se les olvido cambiar el precio en la carta.
6. Si tienes hambre, afán o una cita en menos de hora y media no vayas a ningún restaurante, pues si no hay algún ingrediente irán al mercado a comprarlo y eso puede demorar tu plato casi una hora, tampoco te molestes.
7. El menú es del grosor de una constitución política, igual de especifico y lleno de cosas que no dicen nada.

Sobre el pensamiento local:
1. Siempre sonriente
2. Siempre relajado
3. Adivinanza. ¿Qué se obtiene de un país en vía de desarrollo, una compra de concreto a USA para la pista del aeropuerto y la influencia de la colonia francesa? Respuesta. otsug lam ed ofnuirt led ocra nU (respuesta al revés como buena revista de acertijos)

Sobre el pensamiento económico:
1. Si te pueden sacar más lo van a hacer.
2. Están organizados para sacarte más.
3. Same same. Moto oficial de cobro. Al final 10 es igual a 100.

Lo demás dejamos para que lo descubran ustedes.

Pakse, entendiendo el concepto de Same Same en el sur.

Pakse es una ciudad obligada en cualquier visita al sur. Obligatoria pues todos los caminos conducen a Pake, no porque sea un lugar especial; o sea Same Same but diferent.

Con una calle principal, huésped de algunas de los mejores cafés del país por su cercanía al boulevan plateou (la zona cafetera) y varios restaurantes y hoteles, es el centro de la popular ciudad. En la mañana todos los hoteles se desocupan y pasadas las 2 pm están llenos otra vez.

Nosotros llegamos, después de otro largo largo viaje, ya entrada la noche lo que hizo nuestra búsqueda algo compleja. De nuevo nos encontramos con el panorama, estilo Luang Prabang, de todos los hoteles, guesthouse, residencias, inns, homestays, boutiques, resorts y camping zones llenos, lo que significo casi dos horas de búsqueda.

Sin mucho más que ofrecer, o sea same same que Tha Khaek, la ciudad es solo un cruce de caminos y destinos. Hacia el sur las 4000 islas y la frontera con Cambodia, hacia el este la frontera con Tailandia y la ciudad de Ubon, hacia el oeste la famosa zona del café, que claro que no visitamos, pero que dicen es muy bonita y, por ultimo, hacia el norte, el resto del país.

A diferencia de los pueblos en Tailandia llenos de vida y lugares públicos para pasar las ultimas horas del día, en Laos Un toque de queda obliga tanto a los locales como turistas a volver a casa a las 11.30 pm. No sabemos si es el hecho de tener "la regla", o la diferencia de enfoque en el gobierno pero la vida en la ciudades es mas bien muerta y carece de espacios para el pueblo.

Para descansar de los largos viajes en bus decidimos quedarnos dos noches antes de seguir al sur. Otro destino hacia el sur oeste es la provincia de Champasak y uno de los templos del imperio de Kampuchea que le da su nombre a la región. El segundo día decidimos visitar el templo en uno de los famosos días de motocicleta. Este sin embargo, no tuvo un resultado muy positivo por lo que no haremos un capitulo al respecto pero si contaremos que pasó.

Salimos en la mañana, no muy temprano pues el templo era cerca, siguiendo las instrucciones dadas en el lugar del alquiler. Seguimos la carretera que bordea el río por mas de media hora y seguimos las señales que nos indicaron girar a la derecha. Llegamos a un pequeño pueblo con un muelle, igual de pequeño, donde debíamos cruzar al otro lado del río. En este momento las energías empezaron a cambiar. Se acercó a nosotros el capitán del pequeño Ferry, que consiste en dos canoas unidas por una plataforma de madera, se parece mas a un catamaran de juguete, al que no pudimos entenderle, ni el a nosotros lo que queríamos hacer. Al instante un local ingles parlante apareció en la escena tratando de "ayudar". Debido a muerta investigación sabíamos el valor aproximado del viaje, el local bilingüe nos dio un precio que doblaba el esperado. Después de unos minutos de negociación logramos acordar un precio y procedimos a subir la moto al improvisado ferry. Después de unos largos minutos bajo el caliente sol de medio día, con todo listo para arrancar y el precio convenido pagado, el "capitán" se sentó en una tienda cercana. Sin saber que pasaba ni el motivo de la espera nos bajamos del barco y nos acercamos al lugar donde descansaba el señor. Después de otros minutos de mímica logramos entender que el barco no se movería si no le pagábamos el doble de lo anteriormente negociado con el bilingüe. Nos paramos desconcertados sin entender la razón de la mala jugada. Nos dirigimos al barco a bajar la moto cuando reapareció el conocido bilingüe a preguntar que pasaba. Nos dijo que lo que habíamos ofrecido era muy poco y que el capitán no estaba conforme (solo lo acepto mientras la moto estaba abajo para subir el precio después de hecho el esfuerzo). En ese instante una pareja de locales subieron su moto al barco y pagaron un tercio de lo que nos estaban pidiendo. Esa fue la mas clara señal del robo, o por lo menos intento, que estábamos sufriendo. Pedimos nuestro dinero de vuelta y nos bajamos de la embarcación. Solo para oír que el bilingüe nos decía, same same, significando que el local y nosotros estábamos pagando lo mismo. En ese momento entendimos el concepto, same same es 1=3 en la cultura local.

Volvimos desanimados a la ciudad sabiendo que no alcanzaríamos a tomar la otra ruta al templo y llegar antes de su cierre. Pasamos el resto de la tarde frente al río con algo de rencor hacia los locales de Laos y su concepto de robo al turista.

Este evento nos dio claridad de muchos otros que habíamos considerado errores pero por fuerza de repetición es claro que son maneras de robar al despistado turista:

1. Cada vez que te devuelven dinero en la cuenta lo hacen en dos tandas. En la primera te entregan menos de lo correspondiente y esperan a ver si lo cuentas o si simplemente lo metes en tu billetera. Si se dan cuenta de que estas esperando vuelven con alguna excusa para entregaste el resto. Same same but diferent.

2. En los hoteles siempre tratan de doblar el precio de las habitaciones. Negociando lo bajas en menos de cinco minutos. Same same but diferent.

3. Los conductores de tuk tuk (mototaxi) están comprados por ciertos hoteles para que, no importa que hotel hayas escogido y dicho al conductor que se dirija, te lleven siempre a su recepción. Same same but diferent.

4. Los tuk tuks tienen doble cartilla de precios, también los puedes negociar casi hasta la mitad. Same same but diferent.

Casi siempre intentaran estafar al turista de alguna manera esperamos que, si algún día viajan por estas tierras esto les sirva.

Una mala experiencia con la gente de Laos que siempre (claro que no toda) tira al robo y ven al turista como un signo de pesos al que le pueden sacar lo que ellos quieran. Triste pero es así, como en muchos otros lugares.

Ya hablamos alguna vez del turista consiente y responsable, que bueno que los locales también pongan de su parte.

Pakse y Laos same same but diferent.

Salimos al otro día, esperanzados, hacia las 4000 islas!

Diarios de Motocicleta 8, Tha Khaek y Than Kong Lor

Llegamos a Tha Khaek después de otro largo bus, en Laos todos los buses son eternos, solo para llegar a una ciudad en muy mal estado prueba del poco cariño e interés que los locales le tienen a los edificios antiguos. Por esta razón no haremos un capitulo sobre ella. Si paran en ella pueden hacer, lo que los locales llaman el Loop, un viaje en motocicleta que toma 4 o 5 días y recorre todo el centro del país. Con amor a los paseos en moto pero no suficiente para sentarnos en ella por 5 días seguidos decidimos hacer un viaje de dos días hacia Tham Kong Lo, en el Loop la última parada.

A unos 180 km de la ciudad, que no volveremos a mencionar por infecta, se encuentra uno de los lugares mas impresionantes de todo Laos. Salimos a las 9 am desde la plaza central y buscamos la carretera 13 de vuelta al norte. A unos 100 km se encuentra Vieng Kham. En nuestra moto coreana de motor 100 nos tomó casi dos horas llegar hasta ella. Tomamos la intersección que se dirige al este (hacia la frontera con Vietnem) sobre la carretera 8 para recorrer otros 40 km. La carretera mas compleja y en peor estado que la 13 lo recompensa con paisajes únicos y un mirador en medio del camino en el que vale la pena gastar unos minutos. Al llegar a Ban Khoun Kham, un pequeño pueblo en la vía, hay un desvío al sur en una carretera secundaria, recientemente pavimentada y en muy buen estado, que lleva a Kong Lo después de otros 40 km. El lector juicioso se pudo dar cuenta que si hubiese una carretera conectando la ciudad con Kong Lo uno se ahorraría casi 120 km y tres horas de viaje, la geografía hace de esta carretera sonada imposible, además se perderían de paisajes maravillosos y aprender a manejar entre cabras, vacas, cerdos y niños que cruzan la carretera como su fuese un jardín.

Después de 4 horas llegamos a nuestro destino, buscamos donde quedarnos y salimos a caminar por el pueblo. Kong Lo es un pequeñísimo pueblo en el medio del medio. Aun tradicional se pueden ver a las mujeres trabajando en las huertas cercanas al río y a los niños ayudando a sus madres mientras cantan y juegan. Es un valle rodeado de una cadena montañosa de lisas paredes grises y cimas rocosas afiladas como cuchillos, comparables con catedrales góticas. Aparte de el bellísimo paisaje Ban Kong Lo es casa de la Tham Kong Lo. Tham traduce cueva. La impresionante cueva devora el río Him Bum y lo esconde bajo la montaña durante 7 km de oscuridad. La cueva es uno de los lugares naturales mas impresionantes que hemos estado. La bóveda principal de casi 100 metros es el centro de la maravilla. En ella el guía pide que los pasajeros se bajen de la pequeña canoa, solo viendo sombras alumbradas por las linternas el guía "prende" la luz y un juego de colores crean un paisaje dentro de la oscuridad (pedimos perdón pues las fotos ni hacen ni 5% de justicia a la maravilla de lugar). Estalactitas y estalagmitas 100% formadas crean columnas naturales y formas que nunca antes habíamos visto en la naturaleza. Al ir temprano en la mañana éramos los únicos y el sentimiento de, no sabemos como describirlo, se multiplica en el silencio y la inmensidad. Al subirnos de nuevo al barquito recorrimos el resto de la, otra vez oscura, cueva en un silencio meditativo/contemplativo solo interrumpido por el motor.

La salida de la cueva llega de sorpresa después de un giro. Al otro lado se encuentran dos pueblos a los que solo se puede acceder por la cueva y a los que la electricidad llegó, atravesando las altas montañas, hasta el 2011.

A la vuelta, de nuevo dentro de la cueva, mas canoas llevaban grupos, maximo 4 por embarcación, de un lado para otro haciéndole perder un poco de su silenciosa magia; llegamos a ver un local que transportaba su moto de un lado para otro.

Almorzamos y recorrimos nuestros pasos por las carreteras hasta volver a la ciudad de la que escaparíamos la mañana siguiente con destino al Sur.

jueves, 26 de enero de 2012

Vientiane, una agradable capital.

Llegamos a Vientiane ya entrada la noche después del largo viaje desde el norte de Laos que involucró una noche más en Luang Prabang. Fue mas o menos así:

Decidimos volver desde Muang Noi, con nuestro nuevo grupo de amigos, en un pequeño bote a Luang Prabang. El viaje tardo casi 7 horas en una pequeña banca corrida de madera. Sin embargo, entre el bellísimo paisaje, la conversación con los amigos, las interminables pipas (semillas de girasol) y las bajadas del barco para pasar los rápidos a pie hicieron de esta una jornada memorable. Al llegar a la ciudad, buscamos rápidamente un hotel y salimos a saciar nuestro apetito en el bufet del mercado y luego un par de cervezas hasta temprano en la noche. La madrugada siguiente, dejaríamos al grupo en LP y buscaríamos el bus a la capital. Dirigirnos derecho a Vientiane significó saltarnos Vang Vieng, un pueblo famoso por el tubing en el nam (para algunos conocido como niumi o neumating, bajar por el río en llanta de camión) los bares, muchos ahogados por mes y naturaleza al máximo. La carretera es un espectáculo de montañas solitarias y por lo tanto un espectáculo de curvas y baja velocidad. Después de Vang Vieng la carretera pierde su encanto pero mejora su estado (lo que no significa que la velocidad aumente). Al final fueron casi 13 horas hasta nuestro destino que desde el principio nos sorprendió.

Llegamos entrada la noche a la estación de buses donde tomaríamos un tuk tuk al centro de la ciudad. La primera impresión, muy positiva, fue la buena energía que se sentía frente al río (claramente el Mekong). Un malecón que lo bordea y una calle llena de restaurantes, mercados, templos y gente le da un aire único a la ciudad.

Llegar tarde a las ciudades siempre trae el mismo problema, la búsqueda de hotel. De nuevo recurrimos a la guía y elegimos tres hoteles cercanos, como todo hotel de guía, llenos. Cerca a la tercera opción había otro que superó a los recomendados en el libro. Nuestro cuarto en el primer piso quedaba frente a una terraza que era casi privada por su locación. Sumamos a la ciudad el excelente cuarto. (A los queridos lectores recordamos que la excelencia del cuarto se basa en su locación y limpieza, si trae algún otro comodín o lujo, en este caso la terraza, es bienvenido).

Salimos a comer y fue entonces cuando descubrimos, dentro de miles de posibilidades en el malecón, el restaurante indio. El Naam de queso, el pollo tikka masala y el tofu a las hiervas indias se convirtieron en favoritos culinarios. Al día siguiente salimos a conocer la ciudad.

Decidimos hacer un paseo en bicicleta y recorrer el centro de la ciudad. Lo primero que encontramos fue una desagradable sorpresa; la histórica plaza de Nam Phu, donde de encuentra una fuente, que da nombre a la plaza, había sido vendida por "alguien" a una cadena hotelera, demolida y hoy solo se puede ver una malla verde rodeando lo que antes fue un espacio publico perteneciente al pueblo. Las cosas de las Repúblicas Democráticas del Pueblo.

Seguimos nuestro camino en búsqueda de otro de los lugares históricos de la ciudad. El Wat Si Saket, único templo sobreviviente a la represalia Siamesa por la rebelión de Chao Anou (Rey de Lao que buscó la independencia a mediados del S. XIX). Esperemos que sea perdonado por la actual república que no tiene mucha consideración por los edificios antiguos.

El Wat fue construido por Chao Anou con clara influencia Siamesa (razón por la que fue perdonado). Es la casa de mas 2000 Budas de plata y cerámica, así como de varios restos de Budas decapitados y despedazados por los siameses y arte de toda la región que data del siglo S. XVI. Algunos murales originales de 1820 aun se conservan en las paredes. Los franceses restauraron el templo en 1920 (hoy necesita otra), después de pedir diplomáticamente, con un barco de la armada apuntando desde el Nam Chao Phraya al palacio de Bangkok, el territorio al este del Mekong del reino Tai-Siamés.

Continuamos nuestro paseo por las calles arboladas del centro de Viang Chan (Los franceses lo escribían Vientiane, razón del cambio) pasando por, el ahora en obra, palacio presidencial; y por el Haw Pha Kaeo alguna vez casa del Buda Esmeralda, hoy en Bangkok.

Sorprendidos por el buen estado de las vías rodeadas de arboles y jardines nos dirigimos a Patuxai a descubrir otro de los lugares únicos de la capital. En 1960 se realizo una compra de cemento a los EEUU para la construcción del nuevo aeropuerto, resultado un Patuxai; que traduce exactamente Arco del Triunfo. A la distancia se parece mucho a su inspiración parisina, solo que con 4 entradas en vez de dos. Cerca se revela el diseño Lao con bajo relieves que semejan aquellos de los templos. La brutal honestidad, casi ingenua, de los locales los llevo a tallar una frase en la esquina suroeste que traducida va mas o menos así: "Desde cerca parece menos impresionante, como un monstruo de concreto", son así de honestos! La vista desde arriba paga la visita. Siendo uno de los lugares mas altos de la ciudad se pueden ver todos los techos y verdes avenidas, vale la pena.

Buscamos un lugar para descansar y tomar algo antes de recorrer las calles del barrio chino. Nos dirigíamos al museo nacional pero por alguna festividad estaba cerrado! Lo sentimos pero será para la próxima. Recorrimos el resto de las calles del barrio casa de varios templos menores.

Volvimos al hotel para descansar un poco y alistarnos para la comida. Ese dia probamos uno de los mejores restaurantes de todo nuestro viaje. En una esquina cercana al museo Nacional se encuentra YuLaLa cafe. Una pequeña esquina da espacio para 8 mesas y un gran tablero que describe el menú que solo se puede describir como una fusión de sabores Japoneses, franceses y Lao. El restaurante es propiedad de Saya y Aya, los jóvenes cocineros que se merecen muchos muchos aplausos! Además es barato y decorado con muy buen gusto!

Después de la excelente cena volvimos al malecón en búsqueda del mercado nocturno, algo decepcionante comparado con los otros, pero buen lugar para centrase y tomar un larde merecidas BeerLao!

Al día siguiente nos levantamos temprano para desayunar en el indio y pedir comida para llevar al bus que nos esperaba para ir a Tha Khaek, la primera ciudad del centro del país.