viernes, 18 de noviembre de 2011

Mangsit, Sengigi, Lombok

Después de la mala experiencia en el puerto de Bangsal, el bus nos dejo en la puerta del hotel elegido y solo rogamos que hubiese una habitación y que el precio fuera cercano al que nuestra guía sugería.

Al entrar nos encontramos con un jardín denso en vegetación y bungalós construidos de la manera tradicional. El lugar era exactamente lo que estábamos buscando y solo con entrar sentimos algo muy especial. La chica de la recepción nos dio la buena noticia de una habitación libre. No era de las mas baratas pero seguía estando dentro del presupuesto. Aceptamos la habitación y nos dio un tour por el lugar y nos explico como funciona. El como funciona el lugar fue el segundo impacto positivo.

El hotel esta compuesto por 10 bungalós, 2 de ellos económicos, 6 estándares, uno de ellos el nuestro, y dos grandes que tienen dos espacios. Cada bungaló, sin importar su estrato, tiene baño en el jardín y un balcón donde siempre hay te y agua. Un gran bungaló frente al mar es el área común y lo componen el comedor comunal y una sala con juegos y biblioteca para cambiar libros. En la cocina se centraliza el "cómo" funciona el hotel; un tablero con un cuadro muestra el numero de la habitación, el nombre de sus habitantes, nosotros somos Alex y Nathalie, y tres casillas cada una denominanda, desayuno, almuerzo y comida. Si quieres almorzar solo debes escribir en la casilla cuantos quieres y a la 1 pm todo se sirve en el comedor en grandes bandejas para que cada uno se sirva, siempre ha sobrado comida, son muy generosos y la comida es deliciosa. La comida funciona igual pero a las 7 pm. El día anterior escriben, en el mismo tablero, el menú de las dos comidas. Para las bebidas hay un libro y una nevera de donde puedes sacar lo que quieras y solo lo debes apuntar con el número de tu habitación.

El ambiente durante la comida es muy especial. Se discuten diferentes temas y lo mas importante, al ser todos viajeros, nos contamos las experiencias de cada lugar y compartimos datos específicos de cada lugar. Es la mejor guía turística del mundo.

Hemos conocido gente muy especial. Primero, Julia de Alemania, con quien compartimos tres días e hicimos una gran amistad. Luego llegaron los franceses, Cecile y Gael, una pareja muy parecida a nosotros con quienes hemos paseado por Lombok, caminando, en motobike cheap price for you, y en carro. Son una pareja muy descomplicada y alegre y viajar con ellos es muy agradable. Hicimos tan buena amistad que cuando su reserva se acabo, y como nadie se quiere ir pero el hotel esta full, los invitamos a compartir nuestro cuarto. Sophie, una francesa que lleva viajando mas de un año se unió al grupo después de que su papá, que la vino a visitar en Indonesia, se fuera a Francia. Ana, la Australiana, que lleva viniendo a Santai 17 años y ya comparte una relación muy especial tanto con el hotel como con el resto de la isla, su religión y sus habitantes.

Apenas llegamos supimos que este era el lugar que habíamos estado esperando para quedarnos un buen tiempo, el problema era que todo estaba reservado tres días después de nuestra llegada. Cuando ya habíamos planeado mudarnos al sur de Lombok se cancelo una reserva y decidimos quedarnos y visitar el resto de la isla desde acá. Cuando estas de viaje, cambiar de lugar es lo mas complicado, si logras establecerte en un buen lugar es mejor hacer salidas diarias y luego en un solo día hacer un viaje largo.

Decidimos quedarnos en Santai el mayor tiempo posible, dejando solo el tiempo justo para visitar otros lugares en Bali.

Los alrededores del hotel nos brindaron otros buenos momentos. Coco Beach, al otro lado del acantilado, es una playa llena de palmeras cocoteras que ganó su nombre gracias a un restaurante de buena reputación y buena comida ubicado en la punta norte de la playa. Hacia el sur decenas de pequeños warungs locales, cada uno especializado en un plato típico indones, bordean la costa. En nuestra segunda visita a la playa, Ana nos llevo al especialista en Sate. Delicioso. Sentados en el piso en un warung local con precio de local, 10 sates por plato con 5 tipak (rollos de arroz al vapor). Ese día tuvimos una vista excelente, sin nubes se puede ver el gunung Agung; Monte sagrado y punto mas alto de Bali. Pasamos algo mas de una hora tomando fotos. Para bajar la comida hicimos una caminata por el acantilado que divide la playa donde estábamos de la de nuestro hotel. Descubrimos que no había paso y nos toco dar la vuelta. Al llegar ese día tuvimos un atardecer único con el monte Agung.



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