sábado, 5 de noviembre de 2011

Ubud cultural

En este momento estamos atrapados bajo la lluvia de Ubud en nuestro balcón mirando un hermoso jardín balines.

Ubud es el centro cultural de Bali y, aunque esta lleno de turistas, sigue guardando toda la riqueza de las tradiciones, las artes y su cultura y religión.

Las calles de Ubud están llenas de museos, galerías, cafés y muy buenos restaurantes, lo que hace muy interesante pasearlas. Además es el centro artesanal de Bali, buena talla en madera, roca y textiles.

Para entender y aproximarnos mas a su cultura decidimos que el mejor camino era asistir a una clase de cocina, ir a un museo de arte y asistir a un baile tradicional, además de pasear por la zona y sus templos.

El curso de cocina lo tomamos en Bumbu, un restaurante tradicional en el centro de Ubud. La clase fue lo maximo, comimos muchisimo y delicioso, aprendimos a preparar 6 platos tradicionales y la salsa reina la cual esta presente en toda la comida, razón por la cual todo sabe muy parecido y muy picante. Fue muy interesante entender de donde viene la comida que tantas veces habíamos probado y comprender de donde viene ese sabor único. Temprano en la mañana fuimos al mercado con la que seria nuestra profesora y con una pareja inglesa que serían nuestros compañeros. En el mercado vimos una gran cantidad de raíces y especies muchos de los cuales no conocíamos. El mercado es tal como se lo imaginan lleno de gente, animales, sucio aparentemente desordenado y lleno de vida. En la clase nos explicaban el plato que íbamos a preparar y luego usábamos los implementos tradicionales de la cocina, la preparábamos y la comíamos, así durante 6 platos. Quedamos listos para no probar comida indonesa en un par de días.

Escogimos de la larga lista de museos el "Neka museum" donde se encontraban obras desde el siglo XVI hasta arte contemporáneo de la isla, de Indonesia y de extranjeros que han influenciado el arte en Ubud o Bali, generalmente residentes. Recorrer el museo nos dio una idea tanto de la evolución del arte como de las tradiciones y símbolos de las islas.

En nuestra ultima noche en Ubud, fuimos al palacio de la ciudad, donde todavía habita la familia real a ver un baile tradicional balines llamado Legong acerca de el secuestro de una princesa y la batalla entre los dos reyes que eso conlleva. Cualquier cosa que uno se imagine o haya visto no tiene nada que ver con lo que se presenta. Al principio la música, todos los instrumentos se perecen a marimbas de hierro y los músicos usan martillos para tocarlos, el sonido que emiten hay que acostumbrarse a oírlo antes de entender que puede ser música. Luego salen las bailarinas a interpretar su papel, el vestido que llevan puesto apenas les permite moverse, por lo que la fuerza del baile se encuentra en los ojos y en las manos que nunca paran. El príncipe nunca apareció y la batalla entre los reyes jamás se vio. Todo es una forma de interpretar la historia. Cada movimiento de las bailarinas es perfecto y sincronizado, los ojos acentúan los instantes y el movimiento de los dedos transición de la obra. No es nada parecido a los que estamos acostumbrados.

Ubud esta en medio de muchas terrazas de arroz y varios templos antiguos se encuentran en la zona. las caminatas por la terrazas son un espectáculo en si mismo. La gente trabajando en los campos con sus vestidos y sombreros tradicionales y la forma en que la luz se refleja por todas partes hacen que estos paisajes tengan una magia propia.

Al final de la calle central de Ubud se encuentra el Monkey Forest, un lugar sagrado rodeado de una densa jungla con tres templos al mejor estilo de indiana jones. Aunque el pueblo rodea el bosque al entrar uno se siente perdido en otro lugar.

La cueva del elefante, a unos kilómetros de Ubud, Goa Gajah, es otro lugar sagrado que data del siglo XI y fue creada por la uña de un gigante. La entrada esta tallada como la boca de un demonio. Dentro de ella se encuentra la representación de la Trinidad hinduista y una representación del dios con cabeza de elefante Ganesh. Escondido a un lado de la cueva se encuentra un jardín que parece un cuadro de Escher. Un lugar mágico que es la entrada a otra densa jungla dividida por un río a la cual entramos buscando Yeh Pulu, un templo del mismo periodo tallado en la cara de un risco. Tras una hora de camino en la selva, siguiendo lo que pensábamos era el camino correcto y atravesando el río por un pequeño puente de bambú, llegamos de vuelta al pueblo y a la carretera principal que nos llevo de nuevo después de otra media hora de camino a la entrada principal del templo donde no tuvimos mas remedio que coger nuestras bicicletas y emprender camino por la carretera a nuestro, escondido por la selva, destino.

Conocimos una gran persona de California, USA. Una señora llamada Lisa.

La salida de Ubud fue temprano en la mañana con destino a las islas Gili en Lombok.



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